La pelÃcula se rodó en la banquina chica del puerto de pescadores. Esta historia de corte fantástico, integra mitos marinos, pasiones prohibidas y polÃtica en forma magistral.
Para componer el ambiente de los pescadores se rodó en muelles, escolleras, astilleros y el barrio del puerto. Claro que no todo se filmó en la costa. El interior del bar se filmó en otro lugar de Buenos Aires: el barrio de Avellaneda.